domingo, 26 de junio de 2011

Todo se puede superar.

Sus brazos se apoyaron sobre la pared dejándome a mí entre ellos. Su cara y la mía estaban a escasos centímetros. Mis ojos se clavaron en los suyos. Cada vez se acercaba más, tanto que llegué a sentir su respiración, caliente y pausada sobre mis labios. Me estremeció esa sensación. Me despegué de la pared y nuestras cara se rozaban ligeramente la nariz.
-¿Qué piensas?.- pregunté a la deriva.
-En que quiero besarte como nunca.- Miré sus labios pronunciar esa frase.
-¿Qué crees que hará distinto este beso a los demás?.
Separó la mano derecha de la pared para posarla sobre mi mejilla. Sus ojos recorrían cada facción de mi rostro.
Sin dejar que él fuese el que se lanzase a darme ese especial beso, acerqué mis labios a los suyos. Me proporcionó un beso lento, tierno, dulce, podía sentir cada centímetro de sus labios. Nuestra saliva se unía cuando nuestras lenguas tocaban. Sus manos alcanzaron mi cintura, notaba sus dedos por el borde de mi ropa interior, por debajo de mi camiseta, sólo acariciaba. Su respiración agitada hacía agitarse a la mía. Mi paladar sentía un sabor exquisito, sabía a amor, sabía a sinceridad, sabía a pasión. Cuando se separó de mis labios, me miró fijamente mientras me agarraba la cara, esta vez con las dos manos.
-Te quiero.- susurró entre suspiros.
-Tú.- musité. -Tú eres al que yo quiero.- le recordé.

Que en realidad no te quiero.

Te digo que te quiero. Te lo repito a diario, a diario como unas treinta veces. Te lo digo de corazón. Te digo que no sé cómo decirte exactamente lo que te quiero. Pero, ¿sabes ese paso entre el "te quiero" y el "te amo"? pues es ese el que estoy pasando, realmente ya no te quiero. Y creo que no te digo que te amo porque igual te asustas de la cantidad de amor que desbordo sobre ti. Entonces te miento, porque en realidad te amo.
Es tu sonrisa, tus ojos, tus labios. Tus manos que me acarician, que me tocan. Tus abrazos por la cintura.
Es todo tú. Tú.

jueves, 23 de junio de 2011

miércoles, 22 de junio de 2011

Valores#

Yo intento mantener lo que cada día lucha por mí, las personas que me quieren y me hacen sonreír.
Otros se empeñan en quejarse cuando las personas no están o cuando les faltan al necesitarlas, pero igual no veis que son primero las personas las que les necesitan a ellos.

lunes, 20 de junio de 2011

♥

-¿Qué quieres que te diga?, ¿quieres que te regale los oídos?, ¿quieres que te mienta?, ¿es eso?, en ese caso, lo haré.
-No me mientes al decirme que me amas.
-Ah, ¿no?, ¿y tú que narices sabes?, ¡maldita sea!.
-Lo sé, porque yo también quiero deshacerme de ti, olvidarme de ti, y olvidarme de ti.
-Pues..
-Cállate y bésame.
No pasaron ni 3 segundos cuando sus labios se apretaron con los míos.

Mi paz.

Siento la necesidad de escribir, de expresarme, de hacer lo único que verdaderamente me desahoga.
Ni siquiera sé qué es lo que tengo que decir, quiero pensar cosas, reflexionar, pero no sé qué. He entrado en un estado de ablandamiento y dulzura en el que no me he encontrado mas que dos o tres veces. Mi vida, que ha sido una constante marea, con olas rompiendo sobre rocas.
A día de hoy, mi mente es una marea en un día tormentoso, sin aclarar, confuso, perdido... Sin embargo, mi corazón, que siempre se ha mantenido estable exceptuando una vez y sólo una, no se ha movido de su sitio y ha esperado tranquilamente y sin prisas a tener un compañero que le cuide, le mime, le quiera y le regale promesas. Ha tenido de todo tipo, verdaderos compañeros que le han hecho muy feliz en poco tiempo, ha creído que eran para siempre, pero sus compañeros se achantaban ante esa gran frase. Unos menos que otros, pero todos han dimitido.
Y cuando creí que mi corazón estaba solo, y tenía que cuidarlo sólo y únicamente yo, que no hay nadie mejor que yo para cuidarle y darle el cariño que merece. Lo mejor no es buscar un alma que cuide de ti, lo mejor es encontrar un alma que te ayude a ti a cuidarlo. No se lo dejes todo a él, porque se agota.
Ahora, si resulta que que tú tienes un corazón que cuidar porque directamente te han arrebatado el tuyo para darte el suyo, entonces las posibilidades de que te agotes son prácticamente nulas. Porque tienes algo por lo que vivir, y algo que te hace vivir.
Hay muchas personas que a simple vista son extraordinarias, e igual lo son. Pero hay otras que lo son aún en triple de increíbles, y esas son las personas que te marcan su nombre en tu corazón y dicen "aquí he estado yo, cuidando de ti, y me ha sido un placentero trabajo". La persona que recuerdas en un día ajetreado, ocupado y que igual estás hablando de fruta y te viene a tu mente la imagen de aquella persona que te cuidó, que respiró por y para ti. La persona que aunque no esté a tu lado la sientes dentro. Y te viene derrepente gracias a la marea de emociones, pensamientos y caminos erróneos que tiene tu cabeza.
Todo gira entorno al amor. Tu trabajas por amor, aunque sea hacia ti mismo. Al fin y al cabo.. siempre sentirás un hueco que rellenar en él.
Yo, estoy muy llena, a rebosar. A veces se desborda el amor que me llena por dentro en forma de agua dulce por mis ojos.
Y quizás, he llegado a tal punto de plenitud, que todo mi cuerpo se vuelve frágil, frágil pero inmune. Siento tanta paz en mi interior... Estoy tan tranquila conmigo misma... Que no tengo más que decir. Es una sensación tan... tan... genial, estupenda, confortable, de verdad la deseo a todo el mundo.
Ojalá, de verdad que ojalá sepa actuar cuando tenga que hacerlo, ojalá sepa hablar como debo, y ojalá consiga hacer feliz a la persona con la que me relaciono, porque de verdad de corazón que deseo que esta paz dure SIEMPRE.

domingo, 19 de junio de 2011

...

Me volvía loca esa forma de acariciarme la espalda que sólo tenía él. Notaba las yemas de sus dedos por mi piel como si fuesen plumas suaves. Esa forma de mirarme, con esos ojos profundamente azules.
-¿Sabes?, tienes una piel muy suave.- Su voz me provocó un nudo en el estómago.
-¿Sabes? tienes unos dedos muy listos.- Sonreí sin que me viese.
-Mis dedos conocen sitios que yo aún no he visto.- noté su risa pícara detrás de mi nuca.
Giré mi cuerpo boca arriba y contemplé su brillo, su sonrisa, sus mejillas rosadas. Sonreí de nuevo, esta vez sí que me vió. Me apoyé sobre los codos, y posé mis labios sobre los suyos, lentamente los movía, notando su respiración agitada.
-Te quiero.- musité.
-Te quiero.- repitió.

Estúpida.

-Te quiero.
-¿Qué? ¿Y te atreves a decírmelo ahora?.- La forma en que elevó la voz me asustó.
-Yo... pensé que no...
-Cállate.- Y me callé.- Acaso, ¿no sabías que aquella chica no era más que una trampa?, ¿no sabías qué significaban mis miradas?, ¿tan siquiera sospechabas de quién eran esas notas diarias en tu ventana?.- Sus ojos parecían presas de agua apunto de derramarse.
No sabía qué decir, tan sólo dejé que una lágrima se derramase en mi mejilla.
-Lo sien..
-Eres estúpida.- Su voz sonaba tierna. -Eres estúpida, pero te quiero como a nadie.
Y entonces me aferré a él.

Noches.

Cuando tienes sueño, te caes, cabeceas, quieres soñar con él. Con que estás en sus brazos, con que te acaricia el pelo mientras te mira apoyado sobre un brazo en la misma cama que tú. Cuando sobran las palabras cuando hay miradas. Que imaginas sus dedos enredados en tu cuerpo, en tu cintura, acariciándote las mejillas con la mayor ternura del mundo. Que deseas que te diga que te quiere. Que sea dulce, serio pero a la vez tolerante, que sepa susurrarte.
Todo esto se te ocurre tan solo cuando dices su nombre en alto. Acabas tu día, acabas tu momento para cerrar los ojos y sumergirte en un mundo irreal pero real a la vez.
Te gusta y lo sabes. 

Puzles, sacos y arena.


Puedes pasarte la vida escondiéndote de tus miedos y de todos tu deseos, mas no dudes que ellos te encontrarán siempre.
Cuando quieres algo, haces lo imposible por conseguirlo, cuando deseas que eso que quieres también te quiera a ti, ya sea un hámster, un libro, una persona, deseas que todo esté en perfecto estado, que todo encaje según tus sentimientos, que todo sea un puzzle de cuatro piezas muy lógicas y fáciles.
A veces te encuentras con que cada pieza de ese puzzle tiene otras cuatro más, y esas cuatro, cada una, otras cuatro más... y así sucesivamente.
Podemos pensar que visto desde lejos es una única pieza entera que forma un paisaje muy bonito.
Bien, después de explicar esta metáfora, apliquémosla a la vida real. El puzzle es tu vida, son tus momentos, tus deseos, tus objetivos, tus metas, tus logros, tus errores. Todos los vas formando tú mediante las piezas que encuentras en tu cabeza, buscas que encajen para poder formar una armonía en tu vida.
A veces por más que buscas una que encaje con la otra parte del gorro rojo de la señora de larga melena rubia, no la encuentras, sabes cómo es aunque no la hayas visto nunca, pero sólo habrá otra mitad como esa.
Muchas veces, sabes cuáles son las respuestas a tu vida, tus acciones e incluso tus problemas, pero no lo encuentras dentro de tu cabeza.
Tu interior se mueve constantemente, divaga sin parar, recorriéndo todas las partes de tu cuerpo. El amor, se siente hasta en las yemas de los dedos. La rabia, hasta en los dientes. Y el placer, te eriza todo tu cuerpo dejando la piel de gallina, provocándote un escalofrío que estremece cada recoveco de tu organismo.
Cada uno tiene una profundidad. Cada uno tiene un tope. A veces el interior se une con la profundidad. Es como un saco de arena. En el saco caben 3 kg de arena, si tú metes 2 kg de Arena cabrá a la perfección, y de hecho, sobrará un espacio equivalente a 1 kg. Si tú intentas meter 4 kg, la arena desbordará, y muchos granitos se perderán. No porque el saco no quiera tener 4 kg, si no porque no puede.
Por desgracia o fortuna, (según lo mires) la profundidad del ser humano a veces llega a ser infinita, pero la sensación sigue siendo agobiante cuando hay mucho interior.
Esa sensación de sentirte llena. Pero no "completa", ni tampoco "realizada". Es un relleno incómodo, porque no controlas el orden ahí dentro. Todo está desordenado, nada va donde tiene que ir. Entonces tu interior desorienta a los sentimientos. Los sentimientos se descolocan y mandan al cerebro todos los estímulos correspondiente que recibe del interior, por lo tanto... tendrás ganas de llorar de emoción, rabia, tristeza... tendrás ganas de gritar de rabia, de emoción, de tristeza... y tendrás ganas de reír y sonreír. Pero también tendrás ganas de no hacer ninguna de esas cosas. Sólo... "estar", "ser". Que algo sea como tenga que ser. Que no haya una calificación exacta para las cosas. La rabia no es mala. Simplemente es. ¿Quién decide que la rabia es mala?.
Simplemente hay veces en las que de tanto agobio, sufres, y al sufrir buscas un camino para no hacerlo, y al buscar encuentras piezas por el camino de tu vida que se te han caído de el saco de arena, y al encontrar la pieza del sombrero que te faltaba, terminas una zona del puzzle en la que se aprecia claramente qué es lo que hay dibujado en ella. Y al terminar una parte del puzzle, te vas acercando al tema del que trata el dibujo del puzzle, haciendo que tus sentimientos poco a poco se organicen más. Y tú lentamente y con paciencia te vas vaciando de tanta ponzoña inservible.
Un día cualquiera, a las 2:26 de la mañana, la persona que necesita escribir para liberarse.
Querida almohada, te debo mis desiciones.

¡!

-Narcisos!
-Son tus flores favoritas
-Cómo has podido encontrar tantas?
-He llamado a todas las floristerias de cinco estados, les dije que era la única manera de que mi esposa se casara conmigo
Ni siquiera me conoces!
-Tengo el resto de mi vida para conocerte.

El momento..

No mires atrás, no mires atrás.- Me repetí.- Con lo que te ha costado deshacerte de sus ojos, de su mirada, de sus labios, de su olor, no retrocedas, encontrarás uno que tendrá que deshacerse de otra al mismo tiempo, y chocaréis. Ahí será, entonces.- suspiré y seguí caminando con una lágrima en la mejilla.

Mundos reales, mi mundo, el tuyo.

Cuando desperté, abrí la ventana, dejé que la brisa de la mañana refrescase mi cara. Noté un escalofrío intenso en la nuca que recorrió mi columna. Me costó abrir bien los ojos, la luz intensa del cielo azul me cegaba.
Dejé que los pájaros me cantasen una nana de buenos días. Posé mis pies sobre el suelo, frío, como la brisa. Siempre he odiado ponerme las "zapatillas de casa", he llegado a desesperar mucho a mi padre por decírmelo tantas veces: "El suelo está sucio, hija", "ponte las zapatillas, que vas a pisar algún cristal", a veces con una simple mirada hacia mis pies bastaba. Me encantó tener ese flashback momentáneo al notar el frío del suelo en las plantas de mis pies. Otra brisa rozó mi espalda. Me miré al espejo, mi cara era similar a la de una fiestera que no había dormido más que dos horas. Pero no, la pintura se me corrió durante la noche. 
Antes de salir de mi habitación, miré a la ventana, la de las brisas, fijé mi mirada en las nubes que hacían un cielo perfectamente dibujado y dije: "Voy a por ti, realidad.". De nuevo una brisa intensa me recorrió el cuerpo, esta vez me estremeció sacudiéndome todo el cuerpo, nunca noté algo tan tierno, empecé bien mi día. Y esque puedo empezarlos todos bien.

sábado, 18 de junio de 2011

Ciego

Cierra los ojos, respira hondo, succiona cada partícula de oxígeno, cada pensamiento escapado, expulsa preocupaciones, agentes patógenos. Siéntete humana en el mundo. Siéntete persona. Siéntete viva, libre. Haz que tu vida sea personal, íntima, dirígela como quieras. Ni siquiera debería ser personal e íntima, o quizás sí... Haz lo que te de la gana con ella, es tu vida.

Simpleza

Cuando desayunas por las mañanas, cuando no hay nadie despierto mas que tú y tu sueño. Tu arrepentimiento de no haberte dormido más pronto la noche anterior. Desayunas casi sin hambre, pero sabes que luego las tripas te regañarán. Esa sensación de soledad acompañada. Esa mañana, ese momento del día tan especial, donde tu cabeza comienza a funcionar, tu corazón empieza a sentir, tus manos a tocar, los bostezos, las alegrías, las tristezas, los retos. Es por la mañana cuando todo comienza a funcionar.

☮♥